jueves, 27 de noviembre de 2008

LA GALGA




Ya parió la galga
sujeta a su cuerda,
sujeta a su vientre
una cría muerta.

Incrédulos ojos
dentro de su jaula
inútil el macho
de su pan le alcanza.

- No penes tristezas,
no seas tan loco
que al amo le he oído
que valgo muy poco;
y la vieja cuerda
sacó del desván
y del fuerte roble
la mandó colgar.
En el débil cuello
del hijo que tuve
sangrantes mis fauces
cerradas retuve.
Nadie se merece
sufriendo vivir
atado a una cuerda
y ahorcado morir.
Guarda tu mendrugo
y anda con cuidado,
que si desfalleces
te cuelgan del árbol.

Ya muere la tarde,
ya llegan los mozos...

Un aullido largo
suena en el ocaso,
es la despedida
de ése noble macho
que llora a su amada.
Que por fin descansa
colgada del roble;
que en sus sueños pare
alegre camada;
que en sus sueños juega;
que en sus sueños ama...